
ismael hernandez mi diario
Los devotos le rogaron ayer a San Isidro Labrador que les envíe lluvia para los cultivos, pues desde hace más de 12 días, no cae agua en Soná, Veraguas.
Las personas asistieron a la misa y caminaron la procesión en medio de un candente sol, por tanto, el estribillo “San Isidro Labrador pon el agua y quita el sol” no faltó en la boca de los feligreses, quienes se cubrían de los rayos del sol con paraguas.
Monseñor Óscar Mario Brown, obispo de la diócesis de Santiago de Veraguas, quien presidió la homilía en honor al santo patrono de los sonaeños, destacó que San Isidro Labrador es para cada uno de nosotros un modelo de cristiano, que es tanto como decir que es un modelo de discípulo y misionero de Jesucristo.
Aseguró que el santo fue un campesino sencillo, tan sencillo como todos los que participaron en la misa y la procesión.
“San Isidro se hizo santo en el trabajo, en la vida matrimonial, en la familiar y en todas sus actividades, por tal razón se hizo una hostia de alabanza a Dios”, dijo.
Según el religioso, logró todo esto sin irse al desierto ni a un convento. “Aunque pongamos resistencia a Dios, todos podemos ser santos, pero todos debemos acoger nuestra cruz, que para los que creen se convierte en sabiduría de Dios”, acotó.