
ismael hernandez mi diario
Catalina Ábrego, junto a su esposo y sus cuatro hijos, ahora no tienen dónde ir porque los dueños del lote decidieron desalojarla por “intrusa”, después de cuatro años de estar ocupando un terreno en la comunidad de San Martín de San José, en Soná, Veraguas.
Desconsolada, Ábrego explicó que en el 2006 le compró el lotecito a Alejandrina Cedeño en 100 dólares y que se los canceló en cuatro pagos con el dinero que recibía del programa de Red de Oportunidades.
HIJOS DE ALEJANDRINALo más curioso es que los hijos de Alejandrina, María Eugenia y Roy Arcia, fueron los que solicitaron al corregidor de Soná, Heriberto Mata, que la sacara de la casa.
Catalina dijo que quizás la desalojaron porque ella se opuso a que se construyeran torres para antenas en un terreno cercano, perteneciente a Alejandrina.
Heriberto Mata, corregidor de Soná cabecera, consideró que existe un proceso que ya ha traspasado dos instancias y la demanda fue debidamente sustentada en el despacho, razón por la cual se le dio el debido proceso con la notificación a Catalina y a su esposo, Jorge Cedeño (Primo de Alejandrina).
Tanto Catalina como su esposo no pudieron presentar ante el despacho las pruebas o descargos, razón por la cual desde el 14 de enero se mantiene el desalojo por intrusos.
Según Mata, la autoridad competente no se puede basar en supuestos. “Es cierto que Catalina y su esposo aducen que compraron el lote a Alejandrina, pero de esto no existe ningún documento que certifique que eso sea verdad”, dijo.