
Ney Castillo La prensa
Por años, las patronales de Santiago Apóstol han sido catalogadas como “los carnavales de invierno” del país. Esto, después de ver cómo cada año se aglomeran más de 250 mil personas en la capital veragüense.
Estas fiestas dejan jugosas ganancias en la localidad, pues las estimaciones revelan que este año las entradas podrían estar por encima de los seis millones de dólares, en tan solo cuatro días de actividades de calle.
La evaluación la realizó el empresario y propietario de la discoteca Coiba, Eduardo Montini Ruiz, quien alegó que esta es una de las fiestas más importantes en materia económica del país.
Comentó que este año no es la excepción, pues ya desde hace algunas semanas se nota gran movimiento de personas llegando a Santiago y preparándose para las fiestas.
Incluso mencionó que se están instalando estructuras que superan lo visto en otros años, lo que es un indicativo de la cantidad de personas que llegará y del movimiento económico que habrá.
Estimó que solo de la ciudad capital llegan cada año para estas fiestas más de 80 mil personas, sin contar las que se mueven de los distritos de Veraguas y del resto de las provincias.
Luis Velasco, gerente de la emisora santiagueña Súper Stereo, manifestó que es impresionante la cantidad de personas que se traslada hasta Santiago, para pasar estos días de fiesta.
Señaló que una semana antes, cuando se comienzan a vender entradas para las actividades bailables, las personas empiezan a comprarlas a tal punto que se agotan en pocos días.
Afirmó que las fiestas patronales de Santiago se han posesionado en el país, con un buen nivel de aceptación, pues muchas personas se preparan durante varios meses para viajar.
LA FIESTA RELIGIOSA
Las actividades religiosas en honor a Santiago Apóstol comienzan con las novenas en la Parroquia Catedral, días en los que los feligreses abarrotan cada misa.
Luego, la mañana del 25 de julio, día del santo patrono, se realiza una eucaristía que culmina con una masiva procesión que recorre las calles del poblado.
El sacerdote Norberto Cáceres, párroco del poblado, aseguró que para este año se notó el incremento significativo de la feligresía que llegó a cada novena.
Gonzalo Adames, alcalde de Santiago, explicó que por años se ha respetado el desarrollo de las fiestas religiosas, sin permitir que las actividades de calle interfieran.