Ney Abdiel Castillo
SANTIAGO, VERAGUAS
En menos de una semana, las calles de Santiago se han convertido en el centro de operaciones de la delincuencia. Tres robos violentos en contra de taxistas despertaron la alerta de los gremios transportistas, para llevarlos a tomar medidas de seguridad más extremas.
En vista de los atracos, los conductores del transporte selectivo decidieron restringir el servicio en las zonas de mayor incidencia de actos delictivos. Todo comenzó el lunes 13 de julio cuando el taxista Mario Mendoza recibió un balazo en el hombro, después de que se defendió de tres delincuentes que trataron de robarle.
Estos sujetos abordaron el transporte en una parada en la carretera nacional hacia el distrito de Montijo, frente al minisúper Belén.
El subcomisionado Omar Pinzón, jefe de la Policía de Veraguas, confirmó que ha habido capturas y se investigan los casos.
En la semana, otros dos taxistas fueron víctimas de robos con armas blancas y de fuego, uno en La Soledad de Santiago y el otro en La Cruz de Los Reyes. Este fin de semana se registraron otros dos incidentes. Frente a la negativa de los taxistas de recoger pasajeros, los delincuentes optaron por acostarse en la vía y poner barricadas con palos y tanques, para forzarlos a detenerse.