
Ney castillo la prensa
Los residentes de las barriadas Santa Mónica, Miramar y Altos de Miramar de Santiago de Veraguas, nunca se imaginaron que al comprar una casa en estos proyectos adquirirían un problema al que ni las autoridades le encuentran una salida.
Esta situación va en contraposición al explosivo desarrollo urbano que experimenta Veraguas en los últimos nueve años, pues pese a que existen leyes que regulan y establecen compromisos para la actividad inmobiliaria, en muchos casos no se cumplen.
El desarrollo urbano en la provincia Veraguas se incrementó en un 155.54% en los últimos nueve años, con relación al número de barriadas que se construyeron antes de 1999, según cifras oficiales. Pero así también crecieron los problemas.
PROBLEMAS
Muchos nuevos propietarios de viviendas no tienen respuestas frente a la ausencia de calles, mantenimiento de estas, aceras, áreas verdes, mantenimiento del tanque séptico comunal y hasta sobre los daños en las viviendas.
Pues, por ejemplo, en Miramar y Altos de Miramar el promotor salió del país y en Santa Mónica, de acuerdo a un fallo del Juzgado Segundo ramo de lo penal de Veraguas, no hay méritos para llamar a responder a los responsables de este residencial.
Esta lucha lleva años de librarse en diferentes oficinas y hasta en los juzgados, pero al final las respuestas no llegan.
Los compradores del residencial Santa Mónica adquirieron su vivienda en el año 2000, mientras que los de Miramar lo hicieron en 2002; Altos de Miramar fue ocupada tiempo después.
Para Itzarys González, directora de Ventanilla Única y Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda en Veraguas, estos residenciales se construyeron antes de la instalación de esta entidad en Veraguas, lo que llevaba a que los trámites se hicieran en la ciudad capital.
Aseguró que frente a los problemas de estos moradores nada se ha podido hacer, pues están fuera de su alcance.
En la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) durante los siete meses que han transcurrido del año 2009 se han recibido 10 quejas, interpuestas por los dueños de residencias en contra de las promotoras.
Argelis Rangel, encargada del departamento de Conciliación de la Acodeco en Veraguas, estimó que estas quejas superan el medio millón de dólares, por lo que ha intervenido en busca de arreglos que beneficien a los consumidores.
Contó que de estas 10 quejas, cuatro han sido desistidas por arreglos directos de los clientes con las promotoras, en tres se han logrado acuerdos, dos están en proceso de citación y una en consulta.
Mencionó que estas 10 quejas tienen que ver con el incumplimiento de garantías y por faltas en los contratos.
AFECTADOS
Maxwell Contreras, presidente de junta local de la urbanización Miramar y Altos de Miramar, explicó que llevan nueve años de mantener una lucha, pues en ausencia del promotor no tienen a quién solicitarle respuestas.
Agregó que se está reclamando un derecho legítimo, “porque pagamos por aceras, calles, parques, tanque séptico (&hellip
que no existen o tienen problemas”.
José De Gracia, vocero de los residentes de Santa Mónica, planteó que en esta urbanización nunca se construyeron las calles, las casas presentaban rajaduras y hasta se inundaban, pero los promotores nunca se hicieron responsables.
Producto de estos problemas en Santa Mónica han sido abandonadas 22 residencias por los propietarios y ahora están en manos de los bancos. Gonzalo Adames, alcalde Santiago, señaló que el crecimiento de la ciudad ha alcanzado un nivel de mucha importancia, por lo que se tiene que trabajar para que se cumpla con las normas y se de un real ordenamiento. Sostiene que se debe evitar el desorden para garantizar que lo que se realice se haga bien.