
romulo diaz sanjur mi diario
En medio de un día muy nublado, los moradores de Soná, tierra del presidente Ricardo Martinelli, celebraron la toma de posesión en las calles al ritmo de tamboritos, caja y acordeón, además de un despliegue de fuegos artificiales en los alrededores del restaurante Cuatro Esquinas.
A las 12:50 de la tarde, cuando se le entregó la banda presidencial a Martinelli, en Soná se inició una caravana por las principales calles del distrito.
Y LA MINERÍA ALLÍUna de las preocupaciones de los sonaeños es la minería, por lo que el tema estuvo retumbando en la celebración de ayer.
Mario Batista, uno de los luchadores de “No a la Mina”, dijo que dentro de sus expectativas está que Martinelli apruebe una resolución que considere a Soná un área protegida contra la exploración minera.
Batista afirmó que si el nuevo mandatario coquetea con la explotación de minas, se enfrentará a las protestas en las calles.
Mientras que María González, especialista en medio ambiente, dijo que el mandatario debe conservar el medio ambiente, por eso debe ponerle un fin a la explotación de las minas en Soná ahora que está en el poder.
Dijo que si la nueva administración muestra debilidad en este tema, pondrá en duda su capacidad en la lucha por la protección del ambiente.
“La administración saliente solamente se mantuvo en consulta y reuniones, pero nunca le puso fin al tema”, destacó.