Ney Abdiel Castillo
SANTA FE, VERAGUAS.
Indígenas y campesinos salieron a las calles ayer en Veraguas, con marchas y mítines, en rechazo a los proyectos mineros e hidroeléctricos y en conmemoración de los 38 años de la desaparición física del sacerdote colombiano Jesús Héctor Gallego.
Las actividades se registraron en Santiago y Santa Fe, a donde se trasladaron delegaciones del todo el país, incluso del extranjero.
A las 8:30 a.m. campesinos iniciaron una marcha desde la comunidad de Las Trancas hasta el poblado de Santa Fe, en medio de los actos de recordación del padre Gallego.
Luego empezó una misa oficiada por el obispo de Veraguas, monseñor Óscar Mario Brown, y culminó con un mitin frente al busto del sacerdote Gallego, con la participación de diferentes dirigentes comunitarios.
Hasta Santa Fe se trasladaron delegaciones de Coclé, Chiriquí y la ciudad capital, igualmente llegaron grupos desde Estados Unidos y de Centroamérica.
Mientras a las 9:00 a.m. partió la marcha desde el puente vehicular sobre la vía Interamericana, a la que asistieron unas 300 personas, entre indígenas, campesinos y obreros agremiados.
La movilización se dirigió a las instalaciones de la Autoridad Nacional del Ambiente y la Gobernación de Veraguas, donde se realizaron mítines en rechazo a los proyectos mineros, hidroeléctricos y de turismo.
Luego se tomó por las avenidas Héctor Alejandro Santacoloma y Central, para culminar en el parque de Santiago.
Jacinto Peña, cercano colaborador del padre Gallego, aseguró que a 38 años de su desaparición física queda un gran legado de esperanza.
El sacerdote nos dejó muchos mensajes, uno de ellos fue que lucháramos por la unidad”, sostuvo.
Además, se mostró satisfecho porque a 38 años mucha gente lo recuerda, y esto se refleja cuando cada año viajan muchas personas hasta Santa Fe, para recordarlo.
Leopoldo González, presidente de la junta directiva de la Cooperativa La Esperanza de los Campesinos de Santa Fe, señaló que lo importante es que los ideales del padre Gallego se mantienen en las comunidades campesinas.
Pablo Miranda, presidente de la Unión Indígena y Campesina, dijo que llevan una lucha por la defensa de las poblaciones marginadas, que desde sus comunidades están gritando que no quieren los proyectos que van en contra del ambiente.