
Como muchos saben, uno de los tres hijos de Marín padece de parálisis cerebral, y ella tiene que llevarlo a sus terapias en Santiago. Lo triste de esta situación es que el niño está teniendo fuertes problemas con la columna y las caderas, al parecer está empeorando. Según María, si no le consigue un coche especial, el niño se puede poner peor.
La trovadora está muy triste y ha empezado a mandar cartas a diferentes organizaciones para que la apoyen, pero todavía no ha recibido respuesta. Mientras tanto, seguirá luchando con su hijo