Uno de los principales problemas que enfrentará el alcalde electo de Santiago, Gonzalo Adames, a partir de su administración el 1 de julio próximo, será el de impulsar la construcción urgente de un nuevo cementerio para esta ciudad, ya que no hay espacio en el actual.
La situación incluso debe resolverse a corto o mediano plazo debido a que en este momento el cementerio municipal solo tiene disponibles 52 bóvedas para una población de más de 60 mil habitantes, y no se cuenta con espacio para construir otra ampliación.
El propio Adames dijo estar consciente del problema del cementerio que se ha quedado pequeño, y por ello una vez tome posesión realizará un análisis de las posibilidades para construir un nuevo cementerio.