Ismael Hernández mi diario
No es justo que me hayan quitado a mis hijos ya grandes…”. Estas son las palabras que a cada rato repite Martina Pérez Rodríguez, madre del niño que murió lleno de parásitos en la comunidad de Las Ánimas de San Bartolo de La Mesa en la provincia de Veraguas.
Martina muy acongojada y comiéndose una manzana de agua o marañón curazao pidió con mucho respeto que le devuelvan a sus hijos para ella seguir cuidándolos, tal cual lo ha hecho.
Martina sentada en un banquillo no entiende por qué ahora el Juzgado de la Niñez y la Adolescencia y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) le quitaron a sus hijos ya grandes y no lo hicieron cuando ellos estaban chiquitos, que realmente sí pasaron trabajo dentro de la familia.
Reconoció que no es justo que hayan hecho esto, si dentro del grupo solo hay una niña que tiene tres años de edad y que aún necesita de ella para criarse sin traumas.
Los siete hijos de Esteban y Martina que le fueron quitados por las autoridades son: Catalina, de 16 años; David, de 13; Tomás, de 11; Carlos, de 9; Antonio, de 8; Milagros, de 6; y Aurora, de 3 años.