De Ney Castillo La Prensa
Un infante de apenas dos años de edad murió por exceso de parásitos en su cuerpo, en la comunidad de Las Ánimas de San Bartolo, del distrito de La Mesa en Veraguas.
Esteban Rodríguez, padre del niño, comentó que con dolor le tocó ver morir a su hijo, impotente porque no pudo hacer nada por él.
Dijo que en horas de la noche del sábado, el menor se comenzó a sentir mal y su cuerpecito temblaba, era como un ataque, y cada vez empeoró más.
“Fue muy difícil auxiliarlo, pues por la distancia que hay de la apartada comunidad a la vía Interamericana y por la falta de recursos económicos se vieron forzados a quedarse en la vivienda”, manifestó.
Explicó que después de lidiarlo por varias horas su hijo murió en la casa, acostado un viejo colchón roto, sostenido por cuatro horcones.
Mencionó que el niño se fue acabando lentamente hasta que dio su último suspiro y no volvió a hablar más.
Además mencionó que esta semana llevará el resto de sus hijos a evaluación médica al centro de salud, porque podrían estar igualmente enfermos.
Martina Pérez Rodríguez, madre del niño, señaló que cuando su hijo estaba desesperado, solo quería permanecer cargado.
Aseguró que esto le marcó la vida, pero que tiene que salir adelante por los otros hijos, porque tiene que luchar por ellos.
Catalina Rodríguez Pérez, hermana del infante, indicó que el niño le decía mamá, y que no pudo soportar verlo sufrir de esa forma.
A la madre del menor se le encontró pegada al fogón de leña cocinando arroz para el desayuno; para el almuerzo no había nada, y en la cena comerían solo frijoles.
Explicó que viven en una pobreza muy seria porque no tienen de dónde obtener alimentos o dinero para sostenerse, lo que se hace más difícil cuando les toca ver la cara de hambre de los niños.
Sostuvo que esta situación es muy difícil porque no encuentran dónde trabajar, porque no hay, y el que se consigue es por unos días nada más.
Cristina Pérez, vecina, confirmó que en esta comunidad se vive en condiciones de pobreza extrema, porque no hay oportunidades para trabajar.
Añadió que no tienen mucho para escoger, porque a la hora de la comida siempre es arroz solo, frijoles o maíz, pues la carne la ven solo cuando pasa en los carros de venta, porque no tienen dinero para comprar.
El contagio de parásitos es casi siempre a través del ciclo ano-mano-boca lo que facilita el que una misma persona “se contagie a sí misma”, pues estos parásitos no se reproducen dentro de nuestro organismo y necesitan completar su ciclo fuera de él.
Para que una persona o niño tenga parásitos debe haberse contaminado una y otra vez con los huevos que se encuentran en las heces de ella o de otra persona (compañero de clase, familiar).
El Ministerio Público realizó el levantamiento del cadáver del menor y habrá que esperar las pruebas forenses, para que se determine la causa real de la muerte.
Romelia de la Guardia, directora regional del Ministerio de Salud de Veraguas, explicó que esta comunidad está cerca del puesto de salud de San Bartolo y del centro de salud de La Mesa, mismos que están abastecidos de medicamentos para estos problemas.
Dijo que estos casos no son muy frecuentes, pero es probable que se registren dependiendo del estado del menor.
Comentó que harán una investigación de la familia para ver desde cuando estaba enfermo el niño, porque en este caso debe haber responsabilidad de los padres.
El poblado de Las Ánimas es grande en extensión, pero chico en población, con unas 30 viviendas y 160 habitantes.
En el lugar no hay agua potable, la obtienen de las quebradas o de pozos. En todas las casas hay letrinas.
En este lugar se subsiste de la agricultura, algunos siembran pequeñas hortalizas en los patios y obtienen trabajo de los dueños de las fincas de la zona.