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Pedro Tagles caminó ocho días desde la ciudad capital para llegar hasta la basílica menor de Atalaya a dar gracias a Jesús Nazareno porque su mamá salió bien recuperada de una operación de pulmón.
El pasado sábado 14 de febrero, este creyente emprendió la travesía a eso de las 9:30 de la noche desde el sector de San Miguelito, porque antes caminaba desde el cruce de Divisa en el límite entre Herrera y Veraguas, pero este año decidió hacer un esfuerzo mayor porque su madre está recuperándose.
“Antes de la operación de mi mamá, que era de vida o muerte, le prometí al Nazareno que si ella salía bien caminaría desde la capital hasta Atalaya y por eso hice el recorrido para darle gracias a él por el milagro que me concedió”, señala.
Tagles indica que para él es una devoción que tiene desde pequeño hacia la imagen del Nazareno, pues su mamá era quien lo traía a Atalaya a venerar a este milagroso santo. Este devoto del Nazareno resume todo con el hecho de que “la fe mueve montañas”.