
Las autoridades municipales y eclesiásticas de Atalaya estiman que cerca de 300 mil personas acudieron a cumplir con sus mandas o favores concedidos por el Cristo Jesús Nazareno.
Mucha gente, al llegar a los pies de la imagen, rompieron en llanto de la emoción.
Los baños de uso comunitarios fueron cerrados para evitar el contagio de enfermedades, todo por la falta de agua durante los tres últimos días, según Daili Pinzón, miembro de Comité de Salud de Atalaya.