Primer compromiso
Reconoce que es la primera vez que asume un compromiso de tanta responsabilidad, por la cantidad de personas que llegan a Atalaya.
No obstante, con él colabora el padre Lucas Camilo González, capellán del Hospital Luis “Chicho” Fábrega; y Reginio Aguilar Muñoz, que hace su labor pastoral con los grupos en las comunidades.
Su accionar dentro de la parroquia se concentra en coordinar con todos los grupos que participan en las actividades religiosas por las fiestas de Cuaresma. “Porque lo importante es animar a la gente para que participe en los sacramentos de la comunión y la reconciliación como cristianos practicantes”, indica.
Realidades diferentes
Concepción fue ordenado sacerdote por monseñor Óscar Mario Brown en la iglesia catedral de Santiago Apóstol, el 6 de septiembre del 2008; y desde ese momento fue asignado como misionero en el área norte de Santa Fe.
Ahora, como encargado temporal de la parroquia San Miguel Arcángel, en reemplazo del padre Gilberto Hernández, asegura que el ambiente es diferente, pero el trabajo es el mismo.
“Son dos realidades diferentes, porque en el norte de Santa Fe se hace una labor misionera con las comunidades indígenas, campesinas y costeras. No obstante, Atalaya es un centro de peregrinación, es un santuario adonde llega mucha gente, de todas partes del país y del extranjero”, reflexiona.
Con deseos de trabajar
Según el criterio de Oriel, él está joven y quiere trabajar donde lo ubiquen, pero por el momento no está dentro de sus aspiraciones ser párroco de Atalaya, porque esa misión tiene que designarla el obispo. “Solo soy un simple servidor dentro de la viña del Señor Jesús”, indica este muchacho que proviene de una familia de cuatro hermanos de la comunidad de Llano Grande de Cañazas, Veraguas