
Víctor Eliseo Rodríguez
RÍO GRANDE, VERAGUAS.
Cuando se menciona a nivel nacional e internacional el nombre de playa Santa Catalina viene a la mente de los turistas el sitio predilecto para la práctica del surf, el buceo y la pesca deportiva e incluso para invertir en cualquier negocio que gire en torno al auge del lugar.
Pero lo que quizás muchos ignoran, es que este paraíso actualmente confronta una serie de problemas sociales que van desde la proliferación de cantinas, la inseguridad, la carencia de un buen servicio de transporte, la mala disposición de la basura y la falta de agua.
El pastor Reyes Atencio, residente del área y líder de una comunidad evangélica del sector, asegura que el principal problema de este sitio turístico gira en torno a la gran cantidad de establecimientos comerciales dedicados a la venta de bebidas alcohólicas, pues actualmente hay 12 de estos comercios para una población que no pasa de los 500 habitantes.
Para Atencio, lo peor de todo es que existiendo ya 12 comercios entre bares, cantinas y parrilladas, en donde la gente se embriaga a diario, ahora los residentes de Santa Catalina se han llevado la sorpresa de que las autoridades municipales de Soná concedieron otro permiso para instalar un nuevo sitio de expendio de bebidas alcohólicas en el área.
Orlando Ortega Alfonso, un pequeño empresario de Santa Catalina, dijo que además de los problemas de inseguridad que ha generado el alto consumo de bebidas alcohólicas, hay que sumar otra necesidad básica como la falta de agua potable, pues el acueducto del lugar se ha quedado pequeño para la alta demanda de usuarios y diariamente hace falta el vital líquido, lo que complica la operación de los sitios de hospedaje de turistas.
Ortega Alfonso lamenta el hecho de que las propias autoridades municipales del distrito de Soná no le den el valor que se merece un sitio como playa Santa Catalina, pues en todos estos años tampoco el municipio ha implementado un plan apropiado para el manejo adecuado de la basura y otros desechos que se generan por la actividad turística y comercial del área.
La fuente denunció que pese a que el municipio durante esta época de verano está cobrando un impuesto de entrada a los vehículos y buses que llegan a la playa con el objetivo de mantenerla limpia, al final la basura se quema a orillas del mar, lo que atenta contra el ambiente del lugar.
Los residentes del sector también se han quejado en reiteradas ocasiones del mal servicio del transporte, puesto que a diario solo viajan dos buses que no prestan buen servicio, lo que limita la llegada de más turistas al área.
Por su parte Lourdes López, administradora de la Autoridad de Turismo (ATP) en Veraguas, reconoció sin dudas que a playa Santa Catalina como uno de los sitios más visitados de la región no le hace falta que se instale otra cantina más, ya que en nada contribuye a la imagen del lugar, sobre todo porque si no hay seguridad apropiada no se puede desarrollar un buen turismo.
Por su parte, el alcalde del distrito de Soná, Aristides Ortiz, se comprometió a brindar una explicación sobre las denuncias hechas por los residentes de playa Santa Catalina, sin embargo, tras dos semanas transcurridas desde que prometió dar una respuesta, no lo ha hecho, pese a que se le consultó hasta el día de ayer.