ney castillo
Un total de 17 familias damnificadas y otras 100 afectadas fue el saldo de los fuertes vientos con lluvia que azotaron al corregimiento de Gatú, en Santa Fe, provincia de Veraguas.
Las 17 viviendas de las familias damnificadas fueron destruidas en su totalidad, otras 39 están con daños y en otras 61 se perdió la producción de café, poroto, yuca, plátano, naranja, mandarina, ñame, otoe, cebolla, entre otros cultivos de los que subsisten estas comunidades.
Natividad Urriola, representante del lugar, explicó que sobre todo la pérdida de la producción agrícola dejó desabastecidos de alimentos a las familias, situación que los mantiene preocupados, porque no tienen provisiones para todo el año.
Además, aseguró que estas familias viven de lo que producen y ya no tendrán cómo generar recursos.
Apuntó que la situación que se avecina para estos sectores es difícil, porque tendrán que empezar de cero, sin comida en las despensas y comenzar a sembrar.
Indicó que las familias damnificadas se han refugiado en las viviendas de vecinos, porque se tienen que reconstruir las casas.
Señaló que este mal tiempo también ocasionó daños en las vías de acceso, pues se registraron deslizamientos que impiden la entrada de vehículos y la fuerza del río destruyó un puente colgante peatonal, que se usaba para ir a otras comunidades.
Comentó que entre las comunidades afectadas están Gatú, Gatuncito, La Sabaneta, San José Arriba, San José Abajo, Bejucal, San Miguel, Río Azul, Quebrada Oscura y Santa Bárbara, las que han resultado con daños ante el embate de la brisa y la lluvia.
Explicó que muchas plantaciones fueron arrancadas de raíz y en otros casos solo quedó el tallo del árbol, porque las hojas con todo y frutas fueron arrancadas.
Valentín Díaz, morador de Gatú, dijo que lo que se vio en estas comunidades fue un vendaval muy fuerte, que los afectó a todos.
Sostuvo que ahora están a la espera de la ayuda de las autoridades, para ver de qué forma pueden reiniciar la siembra de productos y recuperarse en el menor tiempo posible.
Herminio Díaz, otro morador, planteó que simplemente lo perdieron todo, ahora no tienen nada para seguir adelante, porque plantaciones enteras y las casas sufrieron daños.
Toribio Díaz, también morador, reveló que están a la espera de la llegada de los funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil y de los ministerios de Vivienda y Obras Públicas, para que hagan evaluaciones y puedan hacer arreglos.
Albertina de Castrellón, alcaldesa de Santa Fe, explicó que uno de los problemas que enfrentan para evaluar los daños es lo difícil que está el acceso por carretera.