PERDÓN
Los sacerdotes reconocen que el obispo pidió perdón a todos los devotos de Jesús Nazareno y también a la comunidad de Atalaya. Ahora lo hacen ellos con sinceridad y propósito de enmienda. “Por ninguna mente sana pasó nunca ni pasará sacar la sagrada imagen de Panamá, venderla, destruirla o profanarla”, indican.
Por otro lado, señalaron que algunos grupos que ahora adversan a la Iglesia no son católicos practicantes y buscan, con el pretexto de la imagen, otros intereses.
Igualmente, criticaron “el sensacionalismo interesado y malicioso” de algunos medios de comunicación en el conflicto. Sin embargo, el clero agradeció a otros medios y a algunos periodistas que “con serena objetividad han mantenido informada a la opinión pública”.
Los religiosos coincidieron en que todo se origina por la urgente necesidad de restaurar la imagen casi centenaria y deteriorada por el uso y por el tiempo.