Bastante dolido por las declaraciones de monseñor Óscar Mario Brown, quien afirmó que Casimiro no era una persona idónea para restaurar la imagen de Jesús Nazareno, decidió decir toda la verdad sobre el problema del Cristo de Atalaya, que ha generado un conflicto religioso con los atalayeros.
¿Quién ordenó hacer la réplica?
Sentado en el taller de su casa, García relató que no tenía ninguna relación laboral con Jesús Estévez Otero, fabricante de muebles en Santiago, pero en noviembre del 2008 este señor se presentó a su casa, en Las Huacas de Cañazas para solicitarle que le hiciera una réplica del Nazareno, trabajo por el cual le pagaría 700 dólares.
“En ese momento yo le dije que no quería comprometerme a esa responsabilidad, porque era muy delicado, sobre todo si no se le había consultado al pueblo”, indicó.
Pero, según García, Estévez insistió y le entregó una tuca de madera de caoba traída de Darién, ya modelada con una figura inicial.
Reconoció que le fue muy difícil continuar con la réplica, porque le habían dejado poco espacio para tallar en la cara, pero como siempre cuando modela una imagen, puso el trabajo en las manos de Dios.
Entonces le pidió al Nazareno que fuera el instrumento y que le permitiera dejarlo casi igual. Y así fue. Logró la imagen parecida en más de un 95%.
Cuando la terminó y la vistió, llamaron a monseñor Brown, el obispo, para que le diera el visto bueno a la imagen y entonces llevarla al templo.
Cuenta que el religioso dijo que estaba de acuerdo y la ubicaron, si mal no recuerda, el 24 o 26 de noviembre en la iglesia de Atalaya. “Toda la réplica del santo se hizo en los talleres de la fábrica de muebles de Jesús Estévez, hasta donde llegó el obispo a aprobar la réplica”, aclaró.
Muchas personas participaron
Dijo que él talló el rostro, las manos y los pies, pero cuando se trató de la pintura, algunas personas como Octavio Navarro, el sacristán; Jesús Estévez, el empresario; y el padre Gilberto Hernández, entre otras, querían que se le pusiera una pintura distinta a la original, y él atendió las recomendaciones, por lo que cree que la imagen quedó bastante blanca y de un color distinto del original.
Peregrinación
En tanto, ayer, cientos de personas visitaban la parroquia de Atalaya para rezarle a la imagen, que fue devuelta la tarde del lunes.
Ahora, los feligreses centran su atención en otro hecho. Se trata de la imagen de la Virgen Dolorosa, la cual, según algunas personas, tiene lágrimas de sangre en su mejilla.