
La figura está ubicada a las puertas de entrada de la Basílica Menor, cerca de donde recientemente se quemó un Nacimiento. La Basílica se encuentra bajo vigilancia policial constante, luego de que iracundos fieles del Cristo de Atalaya hubiesen formado soberano alboroto porque el Monseñor Oscar Mario Brown, Obispo de la Diócesis de Veraguas, ordenara la restauración de la imagen del Nazareno, que quedó irreconocible.
Precisamente, algunos aseguran que las lágrimas de la Virgen son una señal de que Dios está descontento con lo que está sucediendo en Atalaya