Ney castillo
Los pequeños María de tres años y Jaime de seis emprendieron una larga caminata desde la comunidad de Girote en la comarca Ngöbe Buglé en busca de atención médica.
Un fuerte resfriado atacó a los infantes y obligó a la familia a movilizarse hasta Santa Fe, donde está el centro de salud más cercano.
Pese a que este poblado está en Kusapín, a los moradores de esta y otras comunidades les es más fácil llegar hasta Veraguas, por lo inaccesible de los caminos de la zona.
La madre de los infantes, Catalina Jiménez, dijo que para ellos es muy difícil salir de sus comunidades para buscar atención médica por lo distante y las penurias que se tienen que atravesar.
Los hermanitos pese a su corta edad tienen que caminar a la par de los adultos, pero en ocasiones cuando se fatigan son cargados hasta que repongan fuerzas y puedan hacerlo nuevamente por sus propios medios.
Catalina aseguró que el problema no solo es la caminata, sino que cuando llegan a Santa Fe tienen que dormir en este poblado, por lo que se alojan en un albergue y también tienen que alimentarse.
Este año ya se han reportado 10 muertes en Río Luis y otras cinco en Llano Ñopo, pero el Ministerio de Salud solo reporta una, que fue una menor de edad que falleció en el hospital Luis Fábrega. El resto de los casos los negó.
Genaro Salinas, presidente del Congreso Regional Kodriri, aseguró que en Llano Ñopo han muerto infantes por problemas respiratorios, por lo que hizo un llamado al Ministerio de Salud para que se atienda a esta región.
Explicó que hay un problema severo de falta de atención, porque cuando se va a los centros de salud no hay medicamentos o por la falta de carretera se limitan los traslados.
Dijo que solo esta semana otros cinco infantes fueron llevados a centros médicos en busca de atención, porque estaban muy graves, al punto que casi no podían respirar.
Magalis Monterrey, educadora de Cerro Papayo, señaló que el año pasado dos menores de edad murieron en la comunidad de Nuevo San Cristóbal por un cuadro de vómito y diarrea.
Comentó que en estas comunidades indígenas lo que más se ve es desnutrición y que si se combina con una enfermedad podría llegar a ser mortal, si no se atiende a tiempo.
Sostuvo que la alimentación en estas comunidades es a base de arroz, giraca (hoja del otoe), yuca, chicheme de maíz agrio y otoe, lo que a su juicio no es una nutrición completa.
Linneth Atencio, maestra de Bajo Mosquito, mencionó que otro de los problemas que enfrentan son las erupciones en la piel y los tórsalos, lo que les provoca mucha incomodidad.
Liris Salinas, moradora de Llano Ñopo, manifestó que hay personas que se están muriendo por las limitaciones.
Guillermo Guerra, director regional del Ministerio de Salud en la comarca Ngöbe Buglé, negó que haya reporte de infantes muertos por problemas respiratorios, pues según él se hicieron monitoreos.
Aunque confirmó que sí se han reportado personas con síntomas de enfermedades respiratorias, pero que están siendo tratadas debidamente.