
La Prensa
Muchos se preguntan qué fue del M4, de aquella fórmula de combustible que representaría una alternativa para menguar los altos precios de la gasolina y el diésel.
La respuesta de su principal propulsor, Porfirio Ellis, es que aún se encuentran buscando facilidades de almacenaje para depositar la fórmula terminada que vendrá de Brasil.
Este percance no ha permitido que se empiece a comercializar el producto, que aún no tiene el visto bueno de las autoridades oficiales por los riesgos a la seguridad de un combustible que no ha sido avalado y que se esperaba se comenzaría a vender desde el pasado 1 de julio.
Ellis señaló que han hecho todas las diligencias “posibles”, desde mandar correspondencias hasta sostener reuniones con el fin de agilizar los trámites para la consecución de los tanques de almacenaje.
En este sentido, manifestó, están a la espera de que Chevron-Texaco le entregue al Estado unos tanques que no utilizan desde hace años en la antigua Refinería Panamá en Colón. También están a la espera de una respuesta de empresas petroleras como Atlántico Pacífico, S.A. (Apsa), del Parque Industrial Marítimo, S.A. (Pimsa) y de Petro Port para que le alquilen algún espacio en sus instalaciones, ya sea en el atlántico o en el pacífico.
Las solicitudes hechas a estas compañías surgen ante recomendaciones de las autoridades del Ministerio de Comercio e Industrias.
Si la lentitud continúa en Panamá para que ingrese al mercado el carburante M4, puede ser que empiece a venderse primero en países como China, Guatemala, República Dominicana, España y México.
Así lo asegura su impulsor, Porfirio Ellis, al alegar que la empresa que comercializa este producto ya ha firmado contratos en estos países para su respectiva venta.
Hace tres meses se anunció que esta fórmula, que sería una opción ante los elevados precios de los combustibles, se vendería en el país. Actualmente hay un contrato con la Cámara Nacional del Transporte (Canatra) y, según Ellis, hay unas 75 estaciones de gasolina que están dispuestas a comercializar este producto, que sería más barato que el galón de gasolina y el de diésel.
Por ahora, los representantes del M4, además de tratar de conseguir unos tanques de almacenamiento, están paralelamente gestionando la compra de unos terrenos en la costa atlántica para instalar una planta de procesamiento y despacho.
Para este propósito se requiere de 3.5 hectáreas de terreno para albergar unos ocho tanques con capacidad para 100 mil barriles cada uno. Se estima que la inversión de la planta estaría por los 26 millones de dólares.
Desconfianza
A pesar de que los comerciantes del M4 han reiterado en diversas ocasiones que su fórmula cumple con todos los requerimientos de seguridad y ha sido certificada internacionalmente, las autoridades panameñas están recelosas.
“Cualquier producto o sustancia, para ser clasificado como combustible, tiene que cumplir con normas y estándares internacionales de control de calidad para poder darle una seguridad a la ciudadanía”, reiteró Wolfram González, director general de Hidrocarburos.
Afirmó que los únicos combustibles son los autorizados por la Comisión Panameña de Normas Industriales y Técnicas y revisados por la Dirección de Hidrocarburos, como la gasolina de 91 y de 95 octanos y el diésel.
Meses atrás autoridades del Ministerio de Comercio e Industrias se reunieron con representantes del M4 y llegaron a un acuerdo de que en Panamá no hay un marco legal que tipifique que el referido producto es un combustible y, por ello, solo se puede comercializar como fórmula o carburante. El M4 está compuesto de un 87% de etanol y 13% de una fórmula patentada ante la Organización Mundial del Comercio.