El Hogar San José de Malambo alberga a 165 niños y niñas, sin dejar a un lado el comedor escolar donde 150 estudiantes son alimentados. Al mes gastan más de 2,000 dólares sólo en la compra de carne para consumo, contó sor Lourdes, directora de la casa hogar.
El Asilo Bolívar no se queda atrás. Cuenta con una población de 300 ancianos y ancianas, según la hermana Isabel Batista, su directora, la adquisición de carnes les representa una inversión que va de los 1,600 a 2,000 dólares al mes.
Para ambas asociaciones benéficas, la cifra es alta y siempre se cuenta con ella.
Al tiempo que ocurre esta situación, un aproximado de 2,500 reses –la cifra real se desconoce, porque los animales están dispersos- habitan en el Parque Nacional Coiba, porque cuando se eliminó el centro penal no se tomó la precaución de mantener las cercas y el ganado pasó a ser nómada.
Pese a que se ha hecho varias licitaciones, no se sabe en manos de quién van a parar los animales, pero su destino es solo uno: el sacrificio.
Según Antonio Loaiza, asesor del despacho superior, del Ministerio de Gobierno y Justicia (MINGOB), existen personas interesadas en la compra del ganado. “Estamos analizando esta situación, porque los interesados en la compra tienen que comprometerse a sacar las vacas del lugar y llevarlas a un matadero”, explicó.
Sor Lourdes dice que si el Gobierno no va a hacer nada con esas reses, que no lo piense mucho y que las reparta entre las organizaciones benéficas que tanto lo necesitan. “Yo encantada con que me regalen 1 ó 10, yo tengo terreno, las recibo con mucho gusto”, dijo.
Según la religiosa, esto representaría una gran ayuda para el hogar, sobre todo porque impulsa un proyecto de ganadería, permitiría mensualmente matar una res y darla a los niños, pues la carne está muy cara.
La hermana Isabel, del Asilo Bolívar, hace las mismas recomendaciones al Gobierno: Que se tomen en cuenta a estas organizaciones, pues la situación está difícil.
“No es que no hayan los recursos, los recursos existen, pero deben llegar a la gente que verdaderamente lo necesita”, afirmó.
Pero sor Lourdes no está dispuesta a esperar a ver si la toman en cuenta. Al conocer la situación dijo que enviará una carta al Ministerio de Gobierno y Justicia, para que evalúe sus argumentos.
Loaiza sostiene que el asunto no es fácil. Y es que hay que recordar que se trata de bienes del Estado. “Existen muchas discrepancias en torno al tema, pero esta posibilidad se puede tomar en cuenta”, dijo.
Para evitar cualquier riesgo debe crearse un cordón sanitario, si salen vivas tienen que llegar a tierra y tienen que ser sacrificadas, ya sea afuera o dentro de la isla, porque los expertos dicen que de crearse allí un matadero sería peligroso para el Parque, reiteró el asesor de Gobierno.
Ligia Castro, administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), aseguró que la decisión no ha sido fácil, ya que el área protegida se puede ver afectada.
Además de ganado, en el Parque, Patrimonio de la Humanidad, habitan caballos y hasta búfalos africanos.