Ney Castillo
Julia Castro se vio forzada a salir de una improvisada vivienda, con su pequeño hijo de dos años, pues las autoridades de la corregiduría y la Policía Nacional desalojarían el área.
Son cien familias que invadieron terrenos privados a un costado de la barriada Jesús Nazareno de Santiago, donde han levantado las viviendas de forma muy rudimentaria, con hojas de zinc, maderos, lonas, sábanas, cartón y con piso de tierra.
Julia dijo que las autoridades deben brindar algún tipo de apoyo a estas familias, que por su condición de pobreza no tienen dónde ir.
Señaló que los artículos que utilizaron para levantar las viviendas, los que consiguieron con mucho sacrificio, no se los entregaron .
Almeida Agrazal, corregidora de Santiago, aseguró que ejecutaron un lanzamiento de estos terrenos a solicitud del propietario, pues son privados.
Manifestó que lo único que se hace es aplicar la ley, pues existe una solicitud para este lanzamiento, lo que se está aplicando.
Estas familias invadieron los terrenos la noche del viernes 23 de mayo, para el lunes siguiente ya se habían levantado 50 viviendas, una semana después ya sumaban cien familias conviviendo en esta zona.
En el lugar convivían 80 niños en medio de una zona fangosa, que está rodeada por un canal de aguas servidas.
Unos 60 agentes de la Policía Nacional estaban en el sector, para evitar que se diera algún tipo de incidente con los funcionarios de la Alcaldía de Santiago que desmantelaron las viviendas.
Marcelo García, invasor, explicó que en la actualidad paga 50 dólares de alquiler por una vivienda que no tiene las condiciones mínimas, pues no tiene agua y el baño se desborda, además de que cuando llueve se inunda.
Sostuvo que no tiene más dinero para pagar cuartos de alquiler, por lo que decidió invadir uno de estos terrenos, pero que ahora han sido sacados y se ha quedado sin vivienda.
Afirmó que es de la comarca Ngöbe Buglé y que está en Santiago, con su familia, por trabajo, por lo que necesita un lugar donde vivir y establecerse.
Alicia Acosta, otra invasora, hizo el llamado a las autoridades para que puedan ser beneficiados con algún programa, pues no tienen recursos para hacerle frente al alto costo de la vida.
“Mi esposa trabaja, pero lo que gana se gasta en comida, luz y agua, sin que quede dinero para pagar el apartamento, esto me llevó a invadir estos terrenos, en busca de una oportunidad de vivienda”, apuntó.
Al final del desalojo no se reportaron incidentes y se asignaron varias unidades policiales al área, para evitar que estos terrenos sean invadidos nuevamente.
Datos de la invasión
OCUPACIÓN: Inicialmente 50 familias entraron al terreno, luego se duplicó el número.
VERSIÓN OFICIAL: Almeida Agrazal, corregidora de Santiago, dijo que hacía cumplir la ley, pues el terrero ocupado tenía dueño.
PEDIDO: Afectados piden apoyo para adquirir una vivienda.