Ney A Castillo
VERAGUAS. Mercedes Arcia, junto a su esposo, pasó todo el día de ayer bajo la sombra que les brindaban unas hojas de zinc viejas, agujereadas y con mucho óxido, sostenidas por cuatro horcones, con paredes de cartón y sabanas y un piso muy húmedo de tierra.
Esta es una zona pantanosa, al lado de la barriada Jesús Nazareno de Santiago, que fue invadida por 50 familias, reclamando mejores oportunidades de vida a las autoridades.Julia Casas, invasora, señaló que escuchó que unos terrenos serían invadidos, por lo que tomó la decisión de tomar un lote.