A que no sabías que desde Santa Fé puedes tomar un camino bravío que te puede llevar a las orilla del mar Caribe en la comunidad de Calóvebora con 1, 800 habitantes que puede convertirse en la base para el turismo del Caribe veragüense. Esta singular ruta transístmica, muy diferente a otras, recorre terrenos la cordillera central de hasta los 800 metros de altura.
MUCHA FLORA Y FAUNA
En el transcurso de esta aventura se puede apreciar un gran número de especies de heliconias, y muchas clases de helechos, desde menuditos hasta gigantescos ejemplares escoltan el camino, por el que se pueden ver transitando a la población indígena. Abunda grandes árboles de más de 50 metros de altura, junto a las palmas reales, y las chontas.
Sólo los vehículos de doble tracción, y anchas llantas reforzado con cadenas pueden sortear valientemente los obstáculos de una vía que ensarta, como las cuentas de un collar, con los ríos Alto Ortiga, Guabal y a Río Luis.
Esforzados indígenas a caballos y a pie, bohíos lejanos, rozas de siembras de subsistencia en las que se ven platanales, arrozales y plantaciones de yucas aparecen de vez en cuando sobre el paisaje, lo que permite recorrer la forma de vida que caracteriza la frontera entre las provincias de Veraguas y la Comarca Ngöbe Bugle en la provincia de Bocas del Toro.
PASA DE TODO
Cabe resaltar que la energía no llega aún a estos lugares, las escuelas de todos los poblados tienen paneles solares y teléfonos con antenas especiales. Los centros de salud están a cargo de una enfermera y una doctora que se multiplican en aliviar las enfermedades de los habitantes.
La ruta es señalada en el mapa hasta Río Luis, allí encontramos la construcción de un puente colgante que permitirá a los habitantes de la comarca indígena y a las personas que quieran realizar está travesía tener acceso al camino. "El puente es construido por el Gobierno Nacional a un costo de B
350, 000 y permitirá a muchas personas del otro lado una mejor calidad de vida, "dijo el diputado Pedro Miguel González, quién sirvió de anfitrión a la expedición turística en la que participó también el Ministro de Turismo Rubén Blades.
González nos dice optimista que "El turismo natural, de aventuras y el cultural étnico podrá entonces ser desarrollado de mejor manera" y multiplicar las visitas a la isla del Escudo de Veraguas, o a poblaciones como Guásaro, Concepción o Belencillo, sobre el Río Belén".
Fue en este último punto que llegó Cristóbal Colón en su cuarto viaje, por lo que está lleno de historia.
HONOR AL NOMBRE
Recordemos que Colón da el nombre de Veraguas por las copiosas lluvias que azotaron a su expedición.
Les aclaró que las lluvias siguen cayendo durante todo el año sobre esta región lo que permite al aventurero ver el bosque tropical en su máximo esplendor. Al final el camino se vuelve mezquino, pues solo supera por poco el ancho del vehículo, pero la recompensa es grande porque la vista de la hermosa playa de casi 5 kms en Calóvebora, nos deja sin palabras.