
Mitzila de leon
Las miserias y enfermedades son dos adversidades que están dejando huellas en las regiones de Veraguas y las mismas se acompañan por olvido total de las autoridades gubernamentales. La realidad presenta las formas en que viven diferentes comunidades ubicadas en el corregimiento de Bahía Honda, específicamente en la costa sur del distrito de Soná en la provincia de Veraguas.
Al llegar a comunidades como: Salmonete, Managua, Río Luis, Puerto Escondido, Alto el Macho y Corotú, es evidente que hay problemas de salud y alimentación, por lo que atraviesan los moradores, que son de escasos recursos económicos y los pocos recursos que tienen sirven apenas para sobrevivir.
La única fuente de ingreso es la pesca artesanal, para los habitantes que residen en las antes mencionados poblados, pero no todos los días son buenos para realizar la actividad, por lo que la venta de los productos del mar no son bien pagados por los consumidores, por lo que al sacarlos por Puerto Mutis a los mercados y pescaderías del distrito de Santiago son costosos, debido al alto costo de los hidrocarburos.
Agricultura azotada por las plagas De acuerdo con Máximo Martínez, morador de Managua, quien aparte de dedicarse a la pesca, también trabaja la agricultura, la cual representa pérdidas debido a las plagas que se encuentran en el lugar como los roedores e insectos que destruyen los sembradíos, una vez se deposita el grano en la tierra y otro cuando el cultivo retoña.
Martínez dijo que en estos lugares los agricultores reciben poca ayuda de las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), por lo que pide que pongan atención al sector de Bahía Honda, para así, de esta manera, los cultivos sean productivos y alivien la dura situación para las familia de la Costa Sur.
Otros de los moradores afectados es Alfredo Barría, quien habita en la comunidad de Salmonete dijo que tanto él como las demás familias están preocupadas, ya que lo que siembran muchas veces no produce por la tierra que no es fértil y otra, las alimañas se la comen. A la vez dijo que ellos necesitan que el MIDA lleve al lugar productos como abonos, agroquímicos y sobre todo asistencia de técnicos.
Inversiones locales De acuerdo con Mauricio Gutiérrez, morador de Bahía Honda, la pobreza que ellos viven los mantienen aislados, por lo que dijo que esta costa sur en los últimos años han llegado inversionistas quienes efectúan proyectos, pero la mano de obra es traída en su mayoría del extranjero y para los del corregimiento de Bahía Honda no dan el cien por cientos de la plazas de empleo, ya que son limitadas para los del sector.
Gutiérrez además dijo que en Isla Mamey se pretende efectuar un proyecto en el cual emplearía en su mayoría a personas del corregimiento de Bahía Honda, “lo que representaría que mejoraría la situación económica de todos los habitantes y así se mejoraría el nivel de vida, ya que sería otro en cada familia comparado con el que viven actualmente”.
Este humilde morador hizo énfasis en que “el proyecto tuvo que ser paralizado, ya que el Estado le ha pedido una serie de requisitos al propietario (&hellip

y hay otros inversionistas que están dañando islas y hacen lo que ellos les de la gana y el gobierno no hace nada”.
Gutiérrez hizo un llamado al presidente de la República, Martín Torrijos, para que ponga más atención a estas clases de proyectos que se desarrollan en la zona sur de Veraguas específicamente en áreas costeras y que son de gran ayuda para ellos como habitantes, ya que no pueden ser nombrados por el Estado.
En el corregimiento de Bahía Honda cabecera se han entregado 10 paneles solares y existe una segunda entrega para este año 2008 de otros 10, los mismo son entregados, a través del Programa de Inversión Local (PROINLO). Los panales servirán de ayuda para impulsar el turismo, ya que es muy visitado tanto por nacionales como por extranjeros.
En estas áreas se observó que las familias que se dedican a la agricultura no tienen ayuda del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), ya que no le brindan asesoría técnica, para que sus sembradíos sean fructíferos, ya que la mayoría de los que viven en la costa se dedican a la agricultura y a la pesca.