Entre 30 y 40 buses, casi a diario, se movilizan a los estadios del país para apoyar a su equipo.
Es el estadio Remón Cantera, en Aguadulce, la sede de la tropa interiorana que aseguró la clasificación.
Heriberto Concepción
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SANTIAGO-Veraguas. Son llamados por algunos "los indios nómadas", por otros "la afición fiel" e incluso "los indios revoltosos".
Son algunos de los motes que han recibido los aficionados veragüenses que está siguiendo de cerca la actuación de su novena y que se movilizan a los diferentes estadios del país.
Y es que en esta XXXIX edición la novena de Veraguas tiene que viajar todas las fechas debido a que no cuenta con su estadio, el Omar Torrijos, el cual está en construcción actualmente.
Es el Remón Cantera, en Aguadulce, la sede de los veragüenses.
Cada tarde, sobre todo cuando hay encuentros, en el Justino Salinas (La Chorrera), Olmedo Solé (Las Tablas), Rico Cedeño (Chitré) o Remón Cantera, son entre 30 y 40 los buses cargados de aficionados que parten desde Santiago.
La partida de los mismos siempre se ha programado para las 4:00 de la tarde y dos horas antes ya hay fanáticos en fila para tomar el transporte.
Algunos vestidos con colores azul o rojo, otros con cintas en la cabeza o con suéter que los distinguen como tal, en fin ,cada uno se la ingenia para respaldar a su "tribu".
Todos los coliseos señalados se ven abarrotados de seguidores de los "indios juveniles", lo que incrementa la economía en esos sectores del país.
"A nosotros nos gusta que las personas nos respalden como lo están haciendo y eso es bonito. Claro sin problemas, porque hay que vivir el deporte", comentó uno de los jugadores del equipo de Veraguas.
Por su parte, el diputado del circuito 9-1 Rubén De León, quien es el patrocinador de estos buses, ha indicado que su interés es darle la oportunidad a los aficionados que sigan a sus peloteros y que en ningún momento se piensa en buscar broncas contra seguidores de equipos contrarios.
"Nuestro pensamientos es positivo. Damos esa oportunidad a los fanáticos ahorrándole el pasaje y otros", dijo De León.
Seguridad
Para muchos amantes del béisbol la seguridad en los diferentes estadios no es la mejor.
La cantidad de unidades de la Fuerza Pública no es la mejor en cada choque, ya que en muchos de estos la asistencia pasa de los mil 500 e incluso dobla en ocasiones.
Broncas durante un partido o después, al parecer son el pan de cada día, desluciendo este hermoso deporte.
"Nosotros no tenemos la intención de pelear en ninguna parte. Queremos ver el partido, animar a los muchachos, solamente eso. Claro, sabemos que se dan ciertos roces que a la postre traen problemitas, pero la verdad cada quien debe poner de su parte", comentó Maria Luisa González, seguidora del equipo.