Ney A. Castillo
ATALAYA, Veraguas.
Los enfermos psiquiátricos se han convertido en un problema en el hospital regional de Veraguas Luis Chicho Fábrega, pues están mezclados con el resto de los pacientes, lo que crea incomodidad y temor.
Paula Trejos, quien estaba visitando a un familiar en el hospital, aseguró que los pacientes con problemas psiquiátricos representan un riesgo para el resto de las personas que están en el hospital y más cuando no están en zonas especiales.
Dijo que no es por discriminar, pero por el tipo de problema mental que tienen, en ocasiones no razonan, en medio de su trastorno, y podrían agredir al resto de los pacientes y al personal del hospital.
Fabián Mendieta, otra persona que estaba visitando enfermos en el hospital, manifestó que es preocupante porque estos enfermos mentales tienen acceso a todas las salas y es un peligro, porque en un momento dado pueden reaccionar y hacerle daño a alguien.
Señaló que cuando sus familiares quedan solos en el hospital muchas veces en sus casas están con la inquietud de que un paciente psiquiátrico les haga daño.
Cuando el hospital Luis Fábrega fue entregado al Gobierno en 1999 se incluía una sala de psiquiatría, pero nunca ha sido habilitada, alegando falta de personal, presupuesto y mobiliario.
Ahora esta misma sala está ocupada por el Centro Oftalmológico Omar Torrijos Herrera, donde los médicos cubanos están operando, información que confirmó el director médico del hospital, Gabriel De León.
Los enfermos mentales están siendo hospitalizados en la sala de medicina general, con el resto de los pacientes, y se mantienen con la libertad de recorrer todo el hospital, tanto así que pasan por las salas, pasillos, el cuarto de urgencia, consulta externa y hasta salen del hospital, incluso algunos caminan a orillas de la vía Interamericana.
Un funcionario del hospital que solicitó reserva de su nombre mencionó que en ocasiones corretean a las personas, golpean las vidrieras de la farmacia y las recepciones o se agreden entre ellos.
Comentó que cuando se alteran, son amarrados a las camillas hasta que se tranquilicen con la medicación, para luego soltarlos y nuevamente comienzan a deambular.
El doctor De León indicó que los pacientes psiquiátricos están siendo recluidos en la sala de medicina como un paliativo, pues hay un plan de ampliación del hospital donde se construirá una zona especial para estos pacientes.